El documento presenta un análisis coyuntural sobre la metamorfosis de la economía argentina entre los años 2025 y 2026. El núcleo del trabajo evalúa cómo el país intenta modificar su matriz productiva histórica para mitigar la clásica restricción externa, analizando la interacción entre las variables financieras, el sector externo y el mercado laboral bajo el esquema económico vigente. El contenido se estructura en los siguientes ejes temáticos: Evolución del Riesgo Financiero: Se examina la trayectoria del indicador de riesgo país, destacando un quiebre de tendencia que refleja una mayor confianza de los mercados internacionales y abre la posibilidad de retornar al financiamiento voluntario externo. Gestión de Reservas y Metas de Deuda: El texto detalla la dinámica de acumulación de divisas por parte del Banco Central. Contrasta la fuerte recuperación de los activos brutos frente a las exigencias regulatorias internacionales y la pesada carga de vencimientos de deuda pública y privada. Competitividad Cambiaria: Mediante ejemplos prácticos, se analiza el comportamiento del tipo de cambio real multilateral. Se explica cómo la estrategia para contener los precios internos ha derivado en una apreciación de la moneda local, encareciendo los costos del país en dólares y deteriorando la competitividad frente a socios comerciales clave de la región. Nueva Matriz Comercial: El estudio profundiza en la composición de la balanza comercial, describiendo el fin de la dependencia absoluta del sector agrícola gracias al avance de los complejos energético y minero. Se plantea este cambio como un amortiguador clave ante eventuales shocks climáticos. Impacto Laboral y Social: Finalmente, el informe contrapone el optimismo de las proyecciones de empleo de los sectores exportadores dinámicos con la realidad del mercado de trabajo global, evidenciando que la reconversión productiva convive con un deterioro previo del empleo total y una debilidad persistente en el consumo interno.
Idus de Junio 2026
Informe completo
Descarga · PDFA continuación analizamos algunos indicadores claves de la economía argentina que controlamos periódicamente para medir como estamos y hacer predicciones de corto y mediano plazo. Los siguientes son algunos de ellos aunque se pueden agregar otros dependiendo de la coyuntura.
1. Índice de Riesgo País
Mide las posibilidades de un país emergente de cumplir en los términos acordados con el pago de su deuda externa. Cuanto más crece el EMBI1 mayor es la posibilidad que el país ingrese en moratoria de pagos. En la práctica es la diferencia de tasa de interés que pagan los bonos en US$ emitidos por países emergentes y los bonos del tesoro USA (se consideran libres de riesgo). La diferencia se expresa en puntos básicos (pb), por ej. 100 pb significa que el gobierno paga 1 punto porcentual (1%) por encima del rendimiento de los bonos del tesoro.
El dato más relevante es el quiebre hacia la baja. El riesgo país inició en enero de 2025 en 618 puntos y cerró en junio de 2026 en 425 puntos (su nivel mínimo de la serie), lo que representa una reducción acumulada del 31.2%. A nivel macro, esto reflejaría una mayor confianza del mercado financiero en la sostenibilidad del programa económico oficial, además de algunos factores internacionales que también influyen.
El mínimo actual abre el camino técnico hacia la zona de 350-400 puntos, nivel compatible con la normalización financiera exterior. La serie demuestra que el mercado financiero dejó atrás las dudas de volatilidad del tercer trimestre de 20252. La persistencia del ancla fiscal, cambiaria y salarial, favoreció la desaceleración inflacionaria y actuaron como los fundamentos macroeconómicos principales que permitieron limpiar el riesgo de default implícito, llevando el indicador a mínimos de la gestión.
El dato de 450 impacta porque rompe una barrera simbólica de 500 y vuelve a instalar posibilidades en los inversionistas sobre el rumbo económico. Si el riesgo país mide cuánto más caro le resulta a un país endeudarse respecto de Estados Unidos, cuanto menor es el número, mayor es la confianza del mercado. En este contexto, bajar los 500 puntos implica acercarse a la posibilidad de acceder a financiamiento externo en condiciones razonables.
Solamente si se logra fortalecer el acceso al mercado permitiendo que las compras de divisas del BCRA puedan fortalecer las reservas netas, el programa podrá al menos cubrir los vencimientos de interés de la deuda en moneda extranjera.
Gráfico 1
Gráfico o imagen disponible en el informe en PDF.
Fuente: https://www.ambito.com/contenidos/riesgo-pais.html
2. Reservas Internacionales del BCRA
En el país las Reservas de Divisas son los activos extranjeros mantenidos o controlados por el BCRA. Las reservas están compuestas por una moneda específica, generalmente el dólar. También pueden incluir derechos especiales de giro y valores negociables denominados en monedas extranjeras, como bonos del tesoro, bonos gubernamentales, bonos corporativos y acciones, así como préstamos en moneda extranjera.
A mitad de junio de 2026, las “reservas netas” del BCRA se sitúan en terreno positivo estimado en US$ 3.921 millones bajo la metodología de cálculo de mercado privado. Sin embargo, debido a las deudas y swaps pendientes, según la rigurosa métrica de metas fijada en el programa del FMI, las reservas netas ajustadas se calculan formalmente en terreno negativo en torno a los US$ -5.353 millones. A nivel general, las reservas brutas totales muestran una fuerte recuperación, consolidándose por encima de los US$ 48.000 millones, alcanzando sus niveles más altos desde el año 2019.
Gráfico 2
Gráfico o imagen disponible en el informe en PDF.
La estabilidad de las reservas brutas del Banco Central, que apenas subieron de US$ casi US$ 39.000 millones en abril de 2025 a US$ 42.000 millones en marzo de 2026 (gráfico 2), se debió a que casi la totalidad de los dólares comprados en el mercado oficial se destinaron a pagar deudas, importaciones y salidas de capital, neutralizando el fuerte ingreso de divisas comerciales.
PxQ señalaba en su último informe que el Banco Central compró hasta junio 9.747 millones de dólares de reservas (prácticamente alcanzando el objetivo previsto para todo el año). Con este volumen, la autoridad monetaria superó la meta anual original pactada con el FMI. La dinámica de las compras mensuales en lo que va del año muestra una aceleración clave impulsada por el agro y la energía.
Durante este período se afrontó una pesada carga de vencimientos de capital e intereses que obligó al Gobierno a girar divisas de manera constante:
- Al Fondo Monetario Internacional (FMI): desembolsos continuos para cancelar vencimientos netos del programa de facilidades extendidas.
- Títulos públicos y deuda privada: Pagos a bonistas internacionales y compromisos de organismos multilaterales (Banco Mundial y BID).
- Cancelaciones de los bonos BOPREAL. Los Bonos emitidos para regularizar la deuda histórica con los importadores, comenzaron a vencer o a demandar divisas operativas. En meses de alta concentración, como marzo de 2026, la salida por esta vía superó los US$ 1.000 millones mensuales.
- Normalización del flujo de importaciones. A diferencia de los años previos de fuerte restricción (cepo estricto), entre 2025 y principios de 2026 se mejoró el calendario de acceso de las empresas al mercado de cambios comercial. El pago corriente de bienes e insumos industriales demandó un flujo constante que absorbió el superávit generado por el agro y la energía.
Gracias a la fuerte liquidación de la cosecha gruesa y el aporte de divisas del sector minero y energético, el Ministerio de Economía estima que el saldo comprador total para fines de año podría consolidarse entre los US$ 17.000 millones y US$ 24.000 millones en un escenario optimista.
Este dato es importante porque hemos visto que el riesgo país, y la estabilidad cambiaria, dependen de la cantidad de dólares en las reservas y no de la cantidad de pesos definida por la base monetaria. La mejor muestra de eso es el “apoyo” de Trump para ganar las elecciones que frenó la corrida cambiaria.
El Banco Central (BCRA) se había comprometido a exhibir un colchón de reservas netas positivas por U$S 2.400 millones al cierre del 4to trimestre 2025, una meta que incumplió. Sin embargo parece que ahora hay otro panorama. La consultora PxQ señala en su último informe que el Banco Central mejoró las reservas netas en 5.000 millones de dólares.
3. Tipo de Cambio Real Multilateral (TCRM)
Ante la falta de un precio de mercado (cepo relativo)3, una forma posible de conocer el valor de equilibrio del Peso es revisar su valor histórico. El BCRA confecciona un indicador4 para conocer el valor relativo de nuestra moneda: el Índice de Tipo de Cambio Real Multilateral (TCRM). Lo que busca este índice es comparar el valor histórico del Peso con una canasta de monedas ponderadas por la relación comercial que tienen con Argentina.
Según el propio BCRA: "TCRM es una herramienta útil para observar cómo las fluctuaciones relativas en el valor del peso influyen sobre la estructura de la demanda interna y de la producción".
Gráfico 3
Gráfico o imagen disponible en el informe en PDF.
Fuente BCRA. https://www.bcra.gob.ar/PublicacionesEstadisticas/Indices_tipo_cambio_multilateral.asp
La curva del Índice de Tipo de Cambio Real Multilateral (ITCRM) alcanzó un máximo en octubre de 2025 y comenzó a descender posteriormente debido a un fenómeno de apreciación cambiaria real (gráfico 3). Esto significa que los bienes y servicios argentinos se encarecieron en dólares frente a los de sus principales socios comerciales.
Este comportamiento se explica mediante la interacción de varios factores económicos clave descritos a continuación:
1. Hasta octubre de 2025 el salto cambiario o las aceleraciones previas del dólar oficial mayorista permitieron que el peso se devaluara más rápido que la suba de precios internos, tocando un pico de competitividad en el ITCRM.
2. A partir de noviembre de 2025 se implementó una estrategia de ancla cambiaria para enfriar los precios. Aunque la inflación mensual consolidó su tendencia a la baja (marcando niveles en torno al 2,3% o 2,5%), esta continuó corriendo de forma persistente por encima del ritmo de devaluación nominal del dólar oficial. Cuando los precios domésticos suben a mayor velocidad que el dólar, la curva del tipo de cambio real cae de manera automática. Para ilustrar este fenómeno con claridad, podemos ver el siguiente ejemplo numérico simplificado:
- El escenario inicial Octubre 2025: Una empanada en Argentina cuesta $1.000. El dólar oficial cotiza a $1.000.Un cliente extranjero necesita 1 dólar para comprar esa empanada.
- Después de un mes (Noviembre 2025) los precios en Argentina suben un 3% y la empanada pasa a costar $1.030 pesos, pero el gobierno como ejecuta un ancla cambiaria devalúa el dólar oficial solo un 1%: el dólar pasa a costar $1.010 pesos. El cliente extranjero ahora necesita 1,02 dólares ($1.030/$1.010) para comprar la misma empanada.
- Para el mundo, Argentina se encareció en moneda dura. Como el poder de compra del dólar bajó dentro del país, la curva del tipo de cambio real cae de manera automática. 3. A fines de 2025 y comienzos de 2026, el gobierno activó un esquema de actualización de bandas de flotación cambiaria indexadas a la inflación pasada. Este mecanismo buscó evitar un rezago crítico del dólar. Sin embargo, al absorber una inflación acumulada todavía superior a las metas internacionales, el índice de competitividad multilateral continuó descendiendo de sus máximos y recortó terreno frente a la zona de equilibrio histórico. Por ejemplo:
- Al comienzo (Fines 2025)
- Dólar Oficial (Piso de la banda): $1.000 pesos.
- Inflación mensual de Argentina: 3%.
- Inflación de los socios comerciales (meta internacional): 0%.
- Primera actualización (Comienzos de 2026)
- Ajuste del dólar: El Banco Central aplica el nuevo esquema. Indexa el piso de la banda cambiaria sumándole el 3% de la inflación del mes anterior. El dólar sube a $1.030 pesos.
- El problema de la inercia: Durante ese mismo mes, los costos internos de las fábricas argentinas (salarios, tarifas, insumos) vuelven a subir un 3% debido a la inflación propia del nuevo período.
- El resultado en el índice de competitividad
- Efecto neto neutro local: El dólar subió un 3% y los precios locales subieron un 3%. Para el exportador argentino, su poder de compra interno no mejoró, solo empató.
- Efecto real multilateral: Mientras Argentina acumuló esa inflación, sus socios comerciales mantuvieron sus precios estables (0%). Como el dólar subió de la mano de una inflación alta, la brecha de costos reales con el resto del mundo se mantuvo intacta o se agravó si el socio llegó a deflactar.
- El índice de competitividad multilateral (ITCRM) no logra rebotar hacia su máximo previo y continúa recortando terreno porque el dólar solo corre detrás de los precios pasados, sin recuperar el terreno perdido frente a la inflación internacional.
4. En octubre de 2025, el BCRA anunció el respaldo de un SWAP de estabilización cambiaria clave, facilitado por la administración TRUMP, previa a las elecciones de ese año. Esto aplacó las presiones devaluatorias en el mercado financiero e incrementó la oferta de divisas. 5. El comportamiento de las monedas vecinas (especialmente el Real brasileño) influye directamente en la fórmula multilateral de Argentina. La estabilidad de estas paridades externas profundizó la caída del ITCRM, abaratando comparativamente a los países limítrofes respecto al costo de vida local en dólares Para ilustrar cómo las decisiones cambiarias de nuestros vecinos afectan directamente al bolsillo y a la competitividad argentina, veamos el siguiente ejemplo práctico entre Argentina y Brasil:
- Al comienzo (Octubre 2025)
- En Argentina: Un café cuesta $1.500 pesos y el dólar oficial está a $1.500. El café vale US$ 1.
- En Brasil: El mismo café cuesta 5 reales y el dólar en Brasil cotiza a 5 reales. El café brasileño vale US$ 1.
- Ambos países están igual de "caros" o "baratos" en dólares. El ITCRM está estable.
- La evolución (A mediados de 2026)
- Argentina se encarece en dólares: debido a la inflación local, el café en Argentina sube a $1.800 pesos, pero el dólar oficial se mantiene clavado en $1.500 por el ancla cambiaria. El café argentino ahora cuesta US$ 1,20.
- Brasil devalúa o se mantiene estable: mientras tanto, el Banco Central de Brasil decide devaluar el Real un 10% para proteger sus exportaciones. El dólar en Brasil pasa de 5 a 5,50 reales, mientras que sus precios internos no suben. El café brasileño ahora cuesta US$ 0,90 ($5 reales dividido $5,50).
- El resultado en el ITCRM
- La brecha real: El café argentino cuesta US$ 1,20 y el brasileño US$ 0,90.
- La caída del índice: Como el Real brasileño se debilitó frente al dólar (o se mantuvo estable mientras el peso argentino se apreciaba), Brasil se volvió un 25% más barato en dólares que Argentina.
- En la fórmula del BCRA, esto empuja la curva del ITCRM hacia abajo de forma drástica. Argentina pierde competitividad no solo por sus propios errores (inflación), sino porque sus vecinos se abaratan de cara al mundo, haciendo que viajar a Florianópolis o importar calzado brasileño sea mucho más tentador que consumir lo local.
Si se hubiera mantenido el índice de competitividad de octubre en 99,1 puntos, el dólar oficial mayorista hoy estaría costando aproximadamente $1.689,41 (tomando como referencia la cotización real actual de $1.432,50 y el nivel del ITCRM actual que ronda los 84,03 puntos).
¿Cómo se hace el cálculo?
- Pérdida de competitividad real: El índice cayó de 99,1 a 84,03 puntos (una caída de competitividad del 15,2% debido al atraso del dólar frente a la inflación local e internacional).
- Fórmula de nivelación: Para recuperar esos 15 puntos y volver a la competitividad de octubre, el dólar oficial tendría que costar hoy un 17,9% más caro de lo que cotiza en el mercado actual (99,1 / 84,03) = 1,1793
- Resultado: ($1.432,50 / 1,1793 = $1.689,41
¿Qué significa este valor en la práctica? Si el dólar cotizara hoy a $1.689, significaría que el Banco Central habría devaluado la moneda al mismo ritmo exacto que la inflación neta acumulada en estos meses, neutralizando por completo el encarecimiento de Argentina en dólares frente a sus socios comerciales.
Claro, siempre puede argumentarse que "ahora es distinto". Por supuesto que nunca es exactamente igual. Ocurre que el tipo de cambio es un indicador y, lógicamente, no contempla todos los cambios en las infinitas variables que componen la economía.
4. Cuenta Corriente del Balance Cambiario
La estructura de la Balanza Cambiaria BC está basada en una cuenta corriente CC (comprende la balanza comercial, balanza de servicios, y balanza de ingresos primarios y secundarios), y además una cuenta de capital y una cuenta financiera (incluye básicamente las inversiones directas extranjera, inversiones de cartera, operaciones de toma préstamos y formación de activos externos).
Los déficits en la Cuenta Corriente inevitablemente han de ser financiados con saldos superavitarios en la Cuenta Capital y Financiera, lo que se conoce como entradas netas de capital. Si ambos son deficitarios hay que apelar a las reservas internacionales.
| Cuenta Corriente | Bienes | Servicios | Cuenta Capital y financiera | |
|---|---|---|---|---|
| ene-25 | -1.545 | 425 | -1.187 | -281 |
| feb-25 | -1.231 | 869 | -1.038 | 995 |
| mar-25 | -1.674 | -456 | -799 | -1.893 |
| abr-25 | -459 | 1.214 | -1.161 | 14.010 |
| 1 Cuatri 25 | -4.909 | 2.052 | -4.185 | 12.832 |
| may-25 | -149 | 1.811 | -939 | -2.046 |
| jun-25 | 2.158 | 3.376 | -744 | 758 |
| jul-25 | 1.105 | 3.887 | -928 | -2.136 |
| ago-25 | -1.133 | 845 | -840 | 1.777 |
| sep-25 | 5.510 | 7.003 | -1.001 | -5.577 |
| oct-25 | -2.276 | -673 | -1.012 | 871 |
| nov-25 | -1.163 | 535 | -559 | 1.658 |
| dic-25 | -1.118 | 426 | -771 | 1.059 |
| TOTAL 25 | -1.975 | 19.262 | -10.978 | 9.196 |
| ene-26 | -981 | 2.014 | -946 | 3.221 |
| feb-26 | -115 | 1.959 | -741 | 210 |
| mar-26 | -88 | 1.737 | -522 | -2.237 |
| abr-26 | 1.333 | 2.946 | -674 | 1.049 |
| 1 Cuatri 26 | 148 | 8.656 | -2.882 | 2.244 |
El análisis del Balance Cambiario 2025 y 2026 muestra una fuerte recuperación estructural en el primer cuatrimestre de 2026, impulsada por un crecimiento exponencial del superávit comercial de bienes, lo que permitió revertir el déficit de la cuenta corriente registrado en el 1er cuatrimestre 2025.
La Cuenta Corriente cerró el año con un déficit acumulado de US$ -1.975 millones (ver cuadro 1). Tuvo un fuerte rojo los meses iniciales y picos de superávit en junio, julio y septiembre 2025. En el 2026 pasó de un déficit de US$ -4.909 millones en el primer cuatrimestre de 2025 a un superávit de US$ 148 millones en el mismo periodo de 2026.
Por su parte la Balanza de Bienes demuestra ser el principal sostén de las divisas del país, acumulando US$ 19.262 millones en 2025. El primer cuatrimestre de 2026 (US$ 8.656 millones) multiplicó por más de 4 veces el resultado del mismo periodo de 2025 (US$ 2.052 millones). A diferencia de 2025, donde hubo meses deficitarios (marzo y octubre), el inicio de 2026 muestra superávits sólidos y crecientes mes a mes.
La Cuenta de Servicios tiene un déficit crónico que aparenta alguna reducción. Se mantiene permanentemente en terreno negativo, restando -10.978 millones en todo 2025. Con un alivio en 2026 cuando el déficit del primer cuatrimestre se contrajo un -31%, pasando de -4.185 millones en 2025 a -2.882 millones en 2026.
La Cuenta Capital y Financiera registra menor dependencia de financiamiento. Registró un ingreso neto de US$ 9.196 millones, totalmente distorsionado por un ingreso masivo y excepcional de US$ 14.010 millones en abril de 2025. En el primer cuatrimestre de 2026 se normalizó con un saldo neto positivo de US$ 2.244 millones, reflejando menor volatilidad extrema pero sosteniendo el ingreso de capitales.
Ese ingreso de abril 25 tuvo su origen en US$ 12.396 millones por un nuevo programa de facilidades extendidas. Esos fondos de libre disponibilidad se utilizaron para la recompra de Letras Intransferibles del Ministerio de Economía. También se produjo el ingreso se complementó con la licitación de los títulos BOPREAL por hasta US$ 3.000 millones. Este masivo flujo financiero sirvió como anclaje para poner en marcha el nuevo régimen de bandas cambiarias implementado ese mismo mes.
Las perspectivas para lo que resta de 2026 proyectan una consolidación del superávit en la cuenta corriente y un mejor año en materia de divisas respecto a 2025. De acuerdo con informes recientes de firmas consultoras el sector externo argentino mostrará mayor previsibilidad macroeconómica.
A esto se suma que la Inversión Extranjera Directa fue negativa en el 2025 y se proyecta una mejora, aunque reducida, en el presente ejercicio, reflejando la falta de apuesta productiva, en contraste con la “compra-venta de billetes y divisas sin fines específicos del sector privado no financiero” que desde enero 2024 registró la friolera de US$ -41.346 millones, y además comparado con la “formación de activos externos del sector financiero” que alcanzó la cifra de US$ 4.436 millones.
Se proyectan exportaciones anuales de bienes rozando el hito de los US$ 100.000 millones gracias a la consolidación del sector agropecuario, el sector energético (Vaca Muerta) y la minería (ver ítem siguiente). Esto permitirá un superávit comercial anual de casi US$ 20.000 millones. Este flujo masivo de divisas da previsibilidad al mercado, sin dudas ante la deuda externa que enfrenta el Gobierno que asciende este año a una necesidad efectiva de US$ 19.900 millones en moneda extranjera y vencimientos altamente indexados y volátiles en pesos.
5. Balanza Comercial
En el 1er cuatrimestre 2026 las importaciones cayeron un -7% pero las exportaciones lograron crecer un 22% como para mantener un saldo de balanza comercial de US$ 8.277 mill, siete veces superior al del mismo periodo del año anterior (US$ 1.275 mill).
Durante el primer cuatrimestre de 2026, sobre un total récord de exportaciones de US$ 30.818 millones, la participación porcentual de los rubros clave se distribuyó de la siguiente manera:
- Petróleo y Gas (Combustibles y Energía): Representó el 17% de los despachos totales, consolidándose como el sector de mayor crecimiento relativo en valores.
- Productos Primarios (24%) y Manufacturas de Origen Agropecuario (30%), donde traccionaron principalmente el trigo, el maíz y el complejo sojero.
- Minerales: Alcanzó un hito histórico del 11% de la torta exportable del país (sumando US$ 3.254 millones), impulsado por el auge del litio, el oro y la plata.
- Manufacturas de Origen Industrial (MOI): Explicó el restante 28% del cuatrimestre
| Export | Import | Saldo BC | |
|---|---|---|---|
| ene-25 | 5.915 | 5.753 | 162 |
| feb-25 | 6.140 | 5.864 | 276 |
| mar-25 | 6.642 | 6.019 | 623 |
| abr-25 | 6.674 | 6.460 | 214 |
| 1 Cuatri 25 | 25.371 | 24.096 | 1.275 |
| may-25 | 7.095 | 6.488 | 607 |
| jun-25 | 7.275 | 6.396 | 879 |
| jul-25 | 7.761 | 6.854 | 907 |
| ago-25 | 7.903 | 6.463 | 1.440 |
| sep-25 | 8.128 | 7.191 | 937 |
| oct-25 | 7.963 | 7.150 | 813 |
| nov-25 | 8.133 | 5.598 | 2.535 |
| dic-25 | 7.448 | 5.556 | 1.892 |
| TOTAL 25 | 87.077 | 75.792 | 11.285 |
| ene-26 | 7.245 | 5.057 | 2.188 |
| feb-26 | 5.962 | 5.167 | 797 |
| mar-25 | 8.697 | 6.116 | 2.581 |
| abr-25 | 8.914 | 6.204 | 2.711 |
| 1 Cuatri 26 | 30.818 | 22.504 | 8.277 |
¿Qué se deduce de este nivel de exportaciones?
- Fin de la "Agrodependencia" absoluta: Aunque el campo sigue aportando más de la mitad de las divisas (54,2%), la fuerte irrupción del petróleo y gas (17%) y la minería/litio (11%) demuestra que Argentina logró diversificar sus motores de ingresos.
- Resiliencia ante shocks climáticos: Una futura sequía ya no tendrá el poder de desestabilizar por completo la macroeconomía, dado que los flujos energéticos de Vaca Muerta y los proyectos de litio y cobre sostienen un piso de divisas constante.
- Mitigación de la "Restricción Externa": Históricamente, la economía argentina chocaba contra una pared cada vez que intentaba crecer: la falta de dólares para pagar las importaciones necesarias para la industria. Con un superávit comercial anual proyectado en US$ 20.000 millones, este freno desaparece, permitiendo una expansión genuina y sostenible del PBI.
- Estabilización de la Inflación: La abundancia de dólares genuinos quita presión sobre el tipo de cambio oficial. Al desaparecer la expectativa de devaluaciones bruscas, la inflación encuentra un "ancla" en la estabilidad del mercado cambiario.
6. Conclusiones Principales
El análisis del sector externo argentino entre 2025 y el primer cuatrimestre de 2026 manifiesta una intención del gobierno nacional de transformación macroeconómica y cambio estructural en la matriz productiva del país. Todo esto tiene una viabilidad acotada en el tiempo ya que su consolidación depende de la suerte de Trump en las elecciones de noviembre en EEUU. Si la suerte le fuera adversa, el gobierno seguramente deberá “barajar y dar de nuevo” en muchos temas, incluso en algunos de los mencionados a continuación:
- Sostenibilidad cambiaría y flexibilización: La reversión del déficit de cuenta corriente (que pasó de un rojo de US$ -4.909 millones en el primer cuatrimestre de 2025 a un superávit de US$ 148 millones en 2026) quita presión al mercado de divisas. La economía logró mitigar la histórica "restricción externa".
- Diversificación de motores de ingreso: Se consolidó el fin de la dependencia absoluta del agro. El crecimiento de los complejos de petróleo y gas (17,4% de participación) y minería/litio (10,9%) aporta resistencia frente a eventuales shocks climáticos y garantiza flujos de divisas más estables.
- Descompresión financiera externa: La drástica reducción del riesgo país, que quebró la barrera simbólica de los 500 puntos para cerrar en 425 puntos en junio de 2026, refleja la confianza del mercado en el ancla fiscal y abre las puertas al financiamiento internacional.
- Fortalecimiento de reservas vs. carga de deuda: Aunque las reservas brutas alcanzaron su mayor nivel desde 2019 (superando los US$ 48.000 millones) gracias a un Banco Central fuertemente comprador, la posición neta ajustada bajo metas del FMI sigue frágil (US$ -5.353 millones) debido a los exigentes vencimientos de deuda y la normalización de importaciones.
- El reto de la competitividad: El esquema de bandas cambiarias indexadas permitió controlar la devaluación nominal, pero generó un proceso de apreciación real (caída del ITCRM de 99,1 a 84,03 puntos). Argentina se encareció en dólares frente a sus socios comerciales, lo que representa el principal desafío para sostener el superávit comercial a mediano plazo si la actividad interna se recupera.
- Pérdidas de empleos: Para consolidar plenamente el auge del sector agro-minero-petrolero en Argentina, la cantidad de personal ocupado debería aumentar en un estimado de 150.000 a 250.000 nuevos puestos de trabajo (entre directos e indirectos) en los próximos años. Este incremento estará fuertemente concentrado en los sectores de energía (Vaca Muerta) y minería (litio y cobre), dado que el sector agroindustrial ya opera sobre una base estructural masiva y madura.
Cabe tener en cuenta que entre 2024 y lo que va de 2026 se perdieron casi 500.000 empleos (incluyendo el aumento de casi 200 mil monotributistas en su mayoría desempleados desplazados) con lo cual la “transformación productiva” mencionada no alcanzará para normalizar el empleo y al mismo tiempo mantendrá disminuido el consumo.
Notas
- En la práctica el riesgo país se mide con el EMBI (Emerging Markets Bond Index) creado por la firma JPMorgan para dar seguimiento diario a instrumentos de deuda en bonos en US$ emitidos por entes públicos o privados de países emergentes.
- En septiembre de 2025, el riesgo país de Argentina superó la barrera de los 1.200 puntos básicos (llegando a picos de más de 1.400) debido a un fuerte revés político electoral y a las dudas del mercado sobre las reservas del Banco Central para sostener el esquema cambiario de bandas.
- chrome-extension://efaidnbmnnnibpcajpcglclefindmkaj/https://economia4punto0.wordpress.com/wp-content/uploads/2025/04/429-cepo.pdf
- https://www.bcra.gob.ar/indices-de-tipo-de-cambio-multilateral/
Texto extraído del informe adjunto. Los gráficos y el formato original están en el archivo PDF.
Comentarios (1)
Buena colección. Prefiero Harari: https://www.lanacion.com.ar/politica/milei-volvio-a-cruzar-a-yuval-harari-por-cuestionar-su-iniciativa-para-crear-empresas-no-humanas-con-nid18062026/