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Análisis económico · Argentina

Economía4.0

Blog de Economía del Lic. Ricardo Silvio Gallo

Opinión

Niveles de desigualdad: todo sigue igual

Por Lic. Ricardo Silvio Gallo ·

Informe de Robin Longstride –  12/8/26. El debate sobre la distribución del ingreso suele ser tan polémico que a veces se torna aburrido. Aunque lejos está de ser un juego de niños, por el contrario es lo que más condiciona la vida de futuras generaciones. Aunque eso no evita preguntarse cómo andamos por casa: los datos publicados por INDEC en la Cuenta Generación de Ingreso e Insumo de Mano de Obra son ilustrativos de la paradoja que atraviesa el ciclo económico en la actual coyuntura: datos positivos de crecimiento del producto (relativos) que conviven con regresividad distributiva. El panorama conocido muestra un magro desempeño en materia salarial, sin recuperación de los puntos de poder adquisitivo perdidos. Al mismo tiempo, los balances de las principales empresas de nuestro país dan cuenta de fuertes incrementos de rentabilidad operativa. Este proceso sugiere una transferencia de ingresos de los primeros a los segundos. El informe trata de poner en evidencia esta hipótesis. El PBI del país creció 5% desde 2016. En este periodo la distribución del ingreso para el trabajador empeoró, desde 43% hasta 38%, una calamidad, ya que la diferencia se transformó en ganancia del sector capitalista. Esta creciente disparidad entre ingresos es un problema mundial, no solo local, y que crece a tasas exponenciales (lejos de achicarse se amplía año tras año). Nadie es ajeno a este flagelo que está cambiando el mapa del mundo, como podemos observar en el informe siguiente.

Informe completo

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La distribución de ingresos generado por la actividad económica es una variable clave del análisis económico y un componente significativo de las estrategias de desarrollo. Al mismo tiempo el grado de desigualdad es una variable relativa, es decir que su medición siempre implica comparar el ingreso de distintas personas para ver qué tan alejados se encuentran entre sí. Esto puede aplicarse a cualquier grupo de personas, puede ser por ejemplo para un país, para una región o para el mundo entero.

Cuál sería la justa distribución asignada a trabajadores y empresarios? Como hacer compatibles las oportunidades con los ingresos? Como hacer que un sociedad recompense adecuadamente el mérito individual?

Preguntas difíciles de responder ya que derivan en distintas posiciones ideológicas según las diferentes escuelas de pensamiento. Además hay que tener en cuenta el nivel de desarrollo de las fuerzas productivas en base a factores que tienden a dar respuesta a una pregunta clave…como y entre quienes se reparte la torta!!! El ingreso, al cual nos referimos, es un concepto de flujo que proviene en su mayoría del uso o venta de un recurso generalmente “poco” valorado: la fuerza de trabajo.

La distribución puede ser abordada desde 3 criterios: personal, funcional o regional. Veremos esta primera vez sintéticamente dos de ellas

Distribución por brecha de ingresos

A grandes rasgos, el cálculo implica ordenar a toda la población en función de sus ingresos, de menor a mayor, y a partir de eso separarla en grupos fraccionados. Por lo general, se separa en deciles, esto significa que cada grupo abarca un 10% de la población (de allí su nombre).

Imaginemos un país con 100 personas. Entonces las ordenamos de menor a mayor, en función de sus ingresos, y las agrupamos de a 10, de modo que cada de decil contiene al 10% de la población. Una vez hecho eso, podemos analizar la desigualdad.

La manera más intuitiva de pensarlo es como si estuviésemos analizando cómo se reparte una torta, donde el tamaño representa el PBI de la economía, y las porciones cuánto se lleva cada persona.

El cuadro 1 muestra los datos disponibles para la distribución del ingreso desde el 1er Trim 2022 hasta el 1er Trim 2026, y refleja qué porcentaje del total de los ingresos que genera la economía argentina se lleva cada decil. Así, por ejemplo, estimando la brecha entre el quintil de población más pobre (1) y el más rico (10) se puede observar las diferencias del ingreso por periodo tomando como base el total de aglomerados urbanos del país.

En el 1T 2026, el decil 1 (que contiene al 10% de los ingresos más bajos del país) se llevó solo el 1,4% del total, similar al 1T 2022 y al 1T del 2023, mientras que el decil 10, donde se encuentran las personas de mayores ingresos de la Argentina, se lleva el 33,3% en el 1T 2026, casi 0,7 puntos superiores al 1T 2025 (32,6%).

El otro dato que también es relevante es la participación acumulada, es decir el total que recibe un determinado segmento de la población. Por ejemplo:

  • En el 2025 el decil 5 (que representa solo a ese 10% de la población) se lleva el 6,5% del total, mientras que la participación acumulada hasta el decil 5 representa lo que se lleva la mitad de la población (el 50%). Ese 50% representa unos US$ 2.800 millones, que representa un 13% del total de ingresos de los 10 deciles.
  • El decil 1 comprende unos US$ 210 millones y el decil 10 US$ 4.800 millones, valores representativos de las importantes diferencias que ofrece la distribución del ingreso en el país. Debe tenerse en cuenta que en el interior de cada decil hay casi 1.800.000 personas con ingresos de los cuales obviamente no todos perciben en la misma proporción.

Porcentaje por decil del ingreso total

Cuadro 1- Población total según escala de ingreso individual ($)
Decil1 TRIM 221 TRIM 231 TRIM 241 TRIM 251 TRIM 26
11,41,41,21,31,4
23,33,22,93,13,1
34,44,44,14,13,9
45,55,35,15,15,1
56,86,66,16,46,5
5* decil vs 14,94,75,14,94,6
68,28,07,68,18,1
710,09,99,610,09,7
812,512,612,212,512,5
916,316,416,516,716,4
1031,632,234,732,633,3
100100100100100
10* decil vs 119,123,028,925,123,7

https://www.indec.gob.ar/uploads/informesdeprensa/ingresos_1trim23FE81E6BC4E.pdf

De todas formas, los deciles ofrecen grandes diferencias entre máximos y mínimos, pero siguen con desigualdades importantes. El significado de las brechas entre máximos (10* decil) y mínimo (1* decil) es una explicación de la fuerte distribución de ingresos que afecta a la economía argentina, si en el 2022 el multiplicador era de casi 19, llegó en el 2024 a 29, aunque luego decantó a 24 en el 2026. Eso significa que en el 1er trimestre de 2026, en el 1er decil el ingreso medio era de $ 165.914 y en el 10* decil era de $ 3.837.775, una diferencia más que apreciable1.

Gráfico 1

Gráfico o imagen disponible en el informe en PDF.

Fuente: https://www.indec.gob.ar/indec/web/Nivel4-Tema-4-31-60

Una estimación preliminar de la Consultora W fija el ingreso promedio de los hogares argentinos en $2.800.000 netos mensuales durante el 1er trimestre de 2026. Sin embargo se advirte que solamente el 22% de las familias supera esa cifra. Al contrario, el 78% restante gana, en promedio, menos que la media nacional. Algo similar a lo que estima el INDEC.

Según el informe, esta concentración de hogares por debajo de la media ayuda a explicar por qué el consumo masivo no logra recuperarse plenamente, aun cuando la inflación se desaceleró. Es decir, los sectores que representan el 78% tienen una mayor propensión a destinar sus ingresos al consumo, pero su poder adquisitivo todavía no alcanza para recuperar niveles de gasto similares a los previos a la pandemia. En cambio, el consumo de los sectores altos y medios altos, que representan el 22% de los hogares, dependen menos de la evolución salarial y dan señales de normalización (el publico que llena la calle Corrientes, según JM, y aquellos que hacen del turismo un síntoma de demostración).

Así, el promedio nacional de $2,8 millones queda impulsado hacia arriba por los ingresos de una minoría y resulta significativamente superior a lo que percibe la mayor parte de las familias argentinas.

Coeficiente de GINI

El otro indicador de uso frecuente para evaluar la distribución de ingresos es el coeficiente de GINI, con valores entre 0 y 1.

El coeficiente de Gini es igual a 0 si todas las unidades reciben lo mismo y se aproxima a 1 al incrementarse la desigualdad de la distribución. Un 1 representaría una situación hipotética en la cual solo una persona posee toda la riqueza (sociedad inicua). Es un método para identificar las desigualdades de ingresos (monetarios) en un determinado país y supone que cuánto más desarrollado está un país, más equidad suele haber, es decir el índice de Gini tiende a 0.

Este coeficiente es el más difundido para comparar la distribución de ingresos en un país. Se considera una buena distribución de ingresos la que expresa valores de Gini inferiores a 0,30 y altos niveles de desigualdad cuando resultan valores superiores a 0,40.

Se observa en el gráfico 2 que la desigualdad en la distribución del ingreso en Argentina ha experimentado leves cambios en los últimos años. El coeficiente de Gini, que mide la igualdad (cercano a cero), ha mostrado una tendencia al alza desde 2022 (mayor desigualdad), alcanzando su máximo valor en el 1er trimestre de 2024 (máxima desigualdad). Luego con el aumento de la producción en el 2025, y el control de la inflación, los valores se corrigieron tendiendo a cero y los “frutos” del progreso se acercaron más al equilibrio

En resumen, los datos muestran que la igualdad en la distribución del ingreso en Argentina ha sido persistente, con leves cambios en la tendencia. El coeficiente de Gini ha mostrado una leve mejora general quizás producto de la reducción de la desigualdad a partir de la pandemia, la recuperación económica que siempre acompaña la AUH, y alguna mejora en los salarios reales de algunos sectores (nada importante para entusiasmarse). De todas formas la igualdad es todavía inferior a los valores logrados en el 1er Trim 2022 y siempre se mantiene en niveles superiores al 0,40, o sea responde a los parámetros internacionales de “altos niveles de desigualdad”.

Gráfico 2

Gráfico o imagen disponible en el informe en PDF.

Si lo observamos con cierta visión retrospectiva al gráfico 2, vemos que en los primeros trimestres estamos en condiciones similares de distribución del ingreso desde el 2018. En el 2025 parecía que ciertas condiciones macro iban a mejorar el sistema distributivo pero el 2025/26 volvimos por nuestros pasos (Gráfico 3).

Es interesante observar la tendencia de este indicador en el tiempo (gráfico 3). Así como la tasa de pobreza mide el ingreso que necesitan los hogares pobres para alcanzar el valor de la Canasta Básica Total, también se puede considerar que la pobreza es una función dependiente del efecto distribución que mide Gini.

Gráfico 3

Gráfico o imagen disponible en el informe en PDF.

Fuente: https://www.indec.gob.ar/indec/web/Nivel4-Tema-4-31-58

Distribución funcional

La distribución funcional del ingreso es un indicador de cómo se reparte el producto entre los factores, principalmente capital y trabajo. El trabajo que difunde el INDEC distingue entre:

  • Excedente Bruto de Explotación: es la remuneración del capital que incluye utilidades, intereses, rentas y amortizaciones.
  • Remuneración al trabajo asalariado: incluye las remuneraciones del todos los trabajadores en relación de dependencia más las contribuciones sociales que realizan los empleadores.
  • Ingreso Bruto Mixto: no se incluye en la siguiente estimación ya que comprende solamente los trabajadores autónomos y de las empresas familiares.

Se parte de la base de la participación igualitaria del ingreso entre capital y trabajo (50/50) que a partir de las políticas de los gobiernos militares se fue progresivamente alterando.

Gráfico 4: Participación en el Valor Agregado Bruto

Gráfico o imagen disponible en el informe en PDF.

Fuente: https://www.indec.gob.ar/indec/web/Nivel4-Tema-3-9-49

Se observa como la brecha entre las curvas, que en el 2016 se mantenía con una distancia de casi 5 puntos en favor del capital, en el primer semestre de 2021 se amplía a 20 puntos (34% salarios y 54% ganancias). En 2025 se reduce esa diferencia a 9 pp (38% trabajo y 47% ganancias).

El fuerte retroceso del sector asalariado a partir del 2020, se mantienen hasta el 2024, cuando su participación llegó al 36% (una de las más bajas de las últimas décadas). Mientras eso sucedía las “ganancias del capital” se mantuvieron cercanas al 50%, porcentaje que alcanzó el 54% en el 2021, y que nunca se había logrado en el procesamiento de la serie, confirmando lo que siempre sucede con los ajustes, que lo termina pagando el sector del trabajo. Luego hasta 2025 el capital sufre una caída de 7 pp llegando al 47% en el 2025.

El 54% alcanzado en 2021 fue un pico excepcional impulsado por la salida de las restricciones sanitarias. Durante ese año, la actividad económica rebotó fuertemente, pero los salarios reales seguían sumamente deprimidos por la inercia de la crisis anterior. Esto ensanchó los márgenes empresariales a niveles inéditos. Luego, entre 2022 y 2025, el capital experimentó una reducción de ese margen extraordinario. Al desplomarse las ventas, muchas industrias y comercios debieron operar por debajo de su capacidad instalada y absorber parte de los costos fijos (como tarifas de energía o alquileres). Esto deterioró de forma directa las ganancias netas del capital.

Esto no significa necesariamente que las empresas "perdieron guita" en términos absolutos, sino que su porción de la torta regresó a niveles más cercanos a su promedio histórico (entorno al 47%- 50%), tras tocar un techo que era insostenible en el mediano plazo.

Parte de esos puntos que perdió el capital concentrado no fueron exclusivamente a los asalariados formales, sino también al Ingreso Mixto Bruto (que contempla a trabajadores autónomos, monotributistas e informales), reflejando una fragmentación del mercado laboral donde el empleo independiente absorbió parte del valor generado.

Conclusión

El debate sobre la distribución del ingreso suele ser tan polémico que a veces se torna aburrido. Aunque lejos está de ser un juego de niños, por el contrario es lo que más condiciona la vida de futuras generaciones. Aunque eso no evita preguntarse cómo andamos por casa: los datos publicados por INDEC en la Cuenta Generación de Ingreso e Insumo de Mano de Obra son ilustrativos de la paradoja que atraviesa el ciclo económico en la actual coyuntura: datos positivos de crecimiento del producto (relativos) que conviven con regresividad distributiva.

El panorama conocido muestra un magro desempeño en materia salarial, sin recuperación de los puntos de poder adquisitivo perdidos. Al mismo tiempo, los balances de las principales empresas de nuestro país dan cuenta de fuertes incrementos de rentabilidad operativa. Este proceso sugiere una transferencia de ingresos de los primeros a los segundos. El informe trata de poner en evidencia esta hipótesis.

El PBI del país creció 5% desde 2016. En este periodo la distribución del ingreso para el trabajador empeoró, desde 43% hasta 38%, una calamidad, ya que la diferencia se transformó en ganancia del sector capitalista. Esta creciente disparidad entre ingresos es un problema mundial, no solo local, y que crece a tasas exponenciales (lejos de achicarse se amplía año tras año). Nadie es ajeno a este flagelo que está cambiando el mapa del mundo, como podemos observar en el cuadro 2.

Cuadro 2: Resumen Comparativo de la Distribución del Ingreso (datos aproximados)
PaísParticipación del TrabajoParticipación del CapitalCaracterística Principal
EEUU57%43%Pérdida de terreno laboral por auge tecnológico corporativo.
Inglaterra55%45%Estancamiento salarial a largo plazo.
Italia53%47%Impactado por baja productividad estructural.
España50%50%Estructura muy dependiente del sector servicios y turismo.
Brasil45%55%Ligera mejora histórica por políticas de salario mínimo.
Chile42%58%Sesgado hacia el capital por sector minero extractivo.
Argentina38%47%Híbrido: base salarial históricamente alta pero licuada por la devaluación y la informalidad.
Colombia35%65%Deprimido por altísimos niveles de informalidad laboral.
México34%66%Brecha extrema debida a alta rentabilidad del capital y sueldos bajos.

Fuente: FMI chrome-extension://efaidnbmnnnibpcajpcglclefindmkaj/https://www.imf.org/-/media/files/publications/wp/2017/wp17169.pdf

Notas

  1. Si se suma los ingresos decil por decil (por ejemplo: Decil 1 + Decil 2 = Acumulado del 20% de la población) hasta llegar al 100% en el Decil 10, permitirá ver qué tan rezagada está la curva (Lorenz) respecto a la línea de igualdad perfecta.

Texto extraído del informe adjunto. Los gráficos y el formato original están en el archivo PDF.

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