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Análisis económico · Argentina

Economía4.0

Blog de Economía del Lic. Ricardo Silvio Gallo

Opinión

Demografía. Un enfoque de la natalidad y la mortalidad

Por Lic. Ricardo Silvio Gallo ·

Informe de Thomas Malthus del 23/06/25. En Argentina existe una abrupta caída de la natalidad. Se trata de una de las disminuciones más bruscas en América Latina. Las cifras indican que el país experimenta un cambio en su estructura demográfica mediante el incremento de la población de adultos mayores y el aumento de mujeres a cargo del hogar, entre otros factores. El análisis, basado en los datos de INDEC, mostró que los hogares sin niños crecieron de manera sostenida, representando el 57% del total en el censo de 2022, desde el 44% registrado en 1991. Los datos oficiales que surgen del Registro Nacional de las Personas (Renaper) y de la Dirección de Estadísticas e Información de la Salud (DEIS) del Ministerio de Salud de la Nación, no dejan lugar a dudas. En apenas 10 años, la natalidad se redujo un 45%. Y un 48% menos en relación con el año 2000. Según el Ministerio de Capital Humano, de mantenerse la fecundidad en los niveles de 2024, la población total comenzaría a caer en 2030. En 2023, la tasa de fecundidad se ubicó en 1.33 hijos por mujer, muy por debajo de la tasa de reemplazo (2,1). Esto ha llevado a una disminución en el número de nacimientos y a un aumento en el porcentaje de hogares sin hijos. Por otro lado, la tasa de mortalidad se encuentra estabilizada en las últimas décadas. Ambas tasas, de natalidad y mortalidad) pueden variar entre provincias y regiones, y se ven afectadas por factores como el acceso a la salud, las condiciones socioeconómicas y la calidad de vida.


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Tasa de Natalidad3: El año 2014 ostenta el último registro de crecimiento en la cantidad de nacimientos, con 777.012 nacidos vivos. Desde ese año, la caída anual fue cada vez más grande, profundizándose desde 2018, hasta llegar a los 425.000 nacidos vivos el año pasado.

El dato de 2024 es muy similar al que se registraba a mediados de la década del ‘50, con una salvedad: a mediados del Siglo XX la población argentina rondaba los 16 millones de personas, tres veces menos que en la actualidad.

La tasa de natalidad ha experimentado un descenso constante en las últimas décadas en especial desde el 2014 (Gráfico 1, línea azul). En 2023 esa tasa era de 11,06 por mil, en cambo en el 2014 fue de 18,02 por mil, o sea un descenso del -39%. Si la comparamos con 1977, año del máximo valor alcanzado (25,48), la caída es del -57% (46 años).

Para el año 2023 (último dato disponible), como ya mencionamos, la tasa de fecundidad fue de 1,33 hijos por mujer, lejos del nivel de reemplazo poblacional (para 2022 la fecundidad en nuestro país registró una caída del -34% desde el 2014). Esto se traduce en una disminución en el número de nacimientos y un aumento en el porcentaje de hogares sin hijos.

De acuerdo con datos del Banco Mundial, la baja de natalidad no se trata de un fenómeno exclusivo de nuestro país: desde 2016 existe una caída a nivel mundial de la tasa de natalidad. En Latinoamérica y Europa es más grave, las tasas de natalidad vienen bajando desde hace más de medio siglo. A partir de los 2010 este descenso se hace más pronunciado, en especial en países como Chile, Costa Rica y Uruguay.

Gráfico o imagen disponible en el informe en PDF.

Tasa de Mortalidad4: La tasa de mortalidad general en Argentina ha mostrado una tendencia a la estabilidad en los últimos años, aunque con algunas fluctuaciones (Gráfico 1, línea naranja). En 2023 esa tasa era de 7,67 por mil, en cambio en el 2014 fue de 7,55 por mil, o sea un ascenso del -1,6%. Si la comparamos con 1969, año del máximo valor alcanzado (9,45), la caída es del -19% (54 años).

Vemos en el gráfico 1 que la tasa de mortalidad luego de su caída de 1969 y 1984, a diferencia de la natalidad, se ha mantenido estable oscilando desde 1990 entre 7,4 y 8 por mil, es decir condiciones más predecibles que los nacimientos.

En este periodo exceptuamos los años 2020/21 por estar afectados por los efectos de la pandemia. También la tasa de natalidad cae sensiblemente en ese periodo.

Gráfico 1

Gráfico o imagen disponible en el informe en PDF.

En resumen: Argentina enfrenta un panorama demográfico con una tasa de natalidad en declive y una mortalidad estancada, lo que plantea desafíos para el futuro de la población. Esto predice un rápido envejecimiento debido a tres factores: "la caída de la natalidad", "las mejoras en las condiciones de vida y de salud de la población que nace y de la tercera edad" y la “tasa global de fecundidad”5. Veremos a continuación con más detalles las causas y consecuencias.

Causas

Al indagar en los motivos de un declive semejante, es necesario evitar las interpretaciones lineales y meramente causales, y ofrecer un abordaje amplio, en especial respecto a las nuevas conformaciones familiares.

Pero más allá de las interpretaciones acerca de las causas, el dato fáctico requiere un análisis integral a fin de comprender la profundidad de la transformación social en ciernes. Existen al menos varios factores sociales y económicos relevantes, que se derivan de la caída de la natalidad en Argentina. Algunas de ellas ponen por delante no solo un desafío, sino una oportunidad.

1. Existe un notorio cambio en las expectativas generacionales respecto al plan de vida. Quienes trabajan en desarrollo urbano advierten que el objetivo de vida de los +20 ya no es “la casa propia” sino “conocer el mundo”. Para los “centenials” (nacidos entre 1995 y 2009), el arraigo ya no es el plusvalor que supo ser para los “baby boomers” (nacidos entre (1945 y 1964).

Gráfico o imagen disponible en el informe en PDF.

2. Al respecto, el contexto económico no es un dato menor. Las dificultades de acceso al mercado laboral de los jóvenes entre 20 y 30 años también son incentivos para postergar la conformación de un núcleo familiar tradicional.

En la actualidad una "falta de perspectiva de una mejora de los ingresos" y "una pauperización de la familia" aparece como un "condicionante económico" que lleva a muchas personas a tener una escasa perspectiva de futuro que les cueste decidir si tener hijos.

Los datos del Renaper arrojan que la tasa de fecundidad (cantidad de hijos por mujer) se redujo a nivel país. Se observa también que las provincias del NEA, donde existe mayor cantidad de personas en situación de vulnerabilidad, ostentan aún hoy, una tasa de fecundidad mayor (1,76-1,82), que provincias con mayor desarrollo económico como las de la Pampa Húmeda (1,28-1,37).

3. Otro dato es el alargamiento de la “esperanza de vida”. Hace treinta años había 29 personas de 65 años o más por cada 100 personas de hasta 14 años. Hoy hay 53 o más por cada 100, lo que plantea un escenario en el que se invertirá la pirámide poblacional: habrá más adultos mayores que niños en los próximos años.

4. La demanda habitacional es un déficit estructural que lleva décadas en Argentina. La incapacidad de la clase media para acceder a la vivienda propia, y las dificultades para solventar un alquiler en periodos de alta inflación, son problemas alarmantes y urgentes para miles de familias. La caída en la tasa de natalidad también es una causa de esa imposibilidad.

Según los datos oficiales de Indec y Renaper, casi la mitad de los hogares argentinos (49%) está compuesto a lo sumo por dos personas.

Al mismo tiempo los datos arrojan una transformación radical en la estructura habitacional de los hogares a lo largo de los últimos 30 años, pero particularmente en la última década. Un crecimiento sostenido de los hogares unipersonales, que representaban el 13% del total en 1991, que llegaban al 17% en 2010, y que ya ascendían al 25% en 2022.

5. En esa dirección, el notable crecimiento del desarrollo profesional de las mujeres en las últimas décadas, tanto a nivel global como a nivel país, es determinante. El correlato es la postergación voluntaria de la maternidad. Las políticas públicas enfocadas en la salud reproductiva y la Educación Sexual Integral (ESI), son sin dudas, parte del conjunto de factores que contribuyen a explicar la tendencia.

6. También las leyes sobre interrupción Voluntaria del Embarazo, han aportado su cuota aunque no es la totalidad. En tanto el inicio de la caída en la natalidad data de 2014, seis años antes de la promulgación de la ley6.

Consecuencias

1. Hay un cambio cultural que desde hace tiempo tiene lugar a nivel mundial, y que ha modificado las perspectivas de desarrollo personal, profesional y familiar. La foto que se aprecia hoy en Argentina se advierte desde hace al menos 20 años en la Unión Europea. En este sentido hay un vector que ofrece una buena aproximación: mayor calidad de vida y mejores oportunidades laborales, se traducen como una mejor planificación familiar.

2. La matrícula educativa. La ecuación es sencilla, menos nacimientos equivale a menos alumnos. En efecto, una caída tan abrupta y sostenida en la cantidad de nacidos vivos equivale a una notoria y sostenida baja en la matrícula escolar, tanto en el ámbito público como privado.

En la provincia de Neuquén el nivel inicial registró una baja en la matrícula del -2,2% entre 2021 y 2022, del -2,9% entre 2022 y 2023 y del -4,7% en 2024. Pese a que Vaca Muerta es un polo de atracción de familias que se radican en la zona (lo cual podría compensar en parte la caída en la natalidad), los datos revelan una tendencia que se profundiza.

6 Hace unas semanas el presidente Javier Milei relacionó esta baja natalidad con la existencia del aborto legal, durante la cumbre empresarial de AmCham.

Una caída tan abrupta en la cantidad de nacidos vivos equivale a una sostenida baja en la matrícula escolar, tanto en el ámbito público como privado.

3. La situación económica: muy pocas personas viven más de un siglo. Por lo que, si ya no hubiera nacimientos, probablemente no quedarían humanos en la Tierra dentro de 100 años. Pero primero, la población disminuiría a medida que las personas mayores murieran y no naciera nadie7. Incluso si todos los nacimientos cesaran repentinamente, este declive comenzaría lentamente (como es el caso argentino).

Desde el momento en que comienza a disminuir la natalidad, también va a disminuir en un plazo relativamente corto, 20 o 25 años, la población económicamente activa. Por lo tanto, va a haber menos aportantes para lo que sea la tercera edad o la edad de la jubilación. O sea algunos de los fenómenos "que se vienen" son "más jubilaciones que pagar y más población en edad de jubilarse". A la par de esto, "probablemente son cada vez menos proporción de personas habiendo cumplido los requisitos para jubilarse".

3. Para algunos el gran problema son las "crisis macroeconómicas”. La discusión no puede pasar porque una parte importante de la población adulta mayor sea pobre, porque est amos condenándolos a trabajar cuando ya no está en condiciones y/o a depender de familiares. Tampoco pasa por el tipo de formalidad en el trabajo. La informalidad laboral, que vuelve particularmente acuciante este problema hace que los adultos jóvenes no aporten contribuciones sociales, ni a través de otros impuestos, en una economía cada vez más informal.

4. Edad jubilatoria: Si la tendencia al envejecimiento poblacional se suma a las dificultades de financiamiento inter temporal que ya tiene el sistema previsional de reparto, y a la postergación del final de la vida laboral, que ya es un hecho para miles y millones de adultos mayores, la discusión que viene es más que obvia: tarde o temprano se planteará la suba de la edad jubilatoria como parte de la reforma previsional pendiente.

Posibles soluciones

1. Algunos subrayan que si existiera un rol más activo "del Estado en la crianza" y del sector privado con "espacios materno-paternales para sus trabajadores", entonces "sería una discusión más interesante para pensar cómo aumentar la natalidad".

A estos espacios, también lo piensa junto a mayor presencia de los clubes barriales, jornadas escolares más amplias, espacios de deporte y formación extracurriculares, con el Estado asegurándolos para que no sea una penalidad en la carrera de las mujeres tomar la decisión de ser madres.

2. Es inevitable comenzar a pensar la capacidad ociosa en el nivel inicial y en el nivel primario, y a repensar la gestión de la infraestructura escolar. En épocas de ajuste y miradas libremercadistas, repensar la reorientación del presupuesto escolar hacia la mejora y el mantenimiento de la infraestructura ya existente, parece un sendero lógico.

3. Al pensar la necesidad de ofrecer soluciones habitacionales a miles de familias, tanto desde las políticas públicas como desde el desarrollo privado, el dato obliga por un lado a repensar el perfil de los nuevos núcleos familiares y como consecuencia, el tipo de solución habitacional a ofrecer.

Por el otro, pone a la vista la forma en que se encuentran distribuido el conjunto de viviendas existente. Al respecto, países del primer mundo desarrollado como Alemania, han emprendido políticas públicas radicales en relación a las viviendas ociosas.

4. Todos los planteos en relación a la necesidad de revisar el sistema previsional argentino, apuntan en general al colapso del sistema de reparto, y a la incorporación de al menos cuatro millones de beneficiarios por moratoria, los cuales no contaban con los 30 años de aporte que exige la ley. La discusión que viene es más que obvia: tarde o temprano se planteará la suba de la edad jubilatoria como parte de la reforma previsional pendiente.

5. La baja de la natalidad sin embargo, pone por delante tanto una oportunidad como una discusión que promete ser álgida. Los sociólogos llaman “bono demográfico” al periodo de tiempo en que la cantidad de personas en edad laboral (entre 15 y 65 años), es mayor que la cantidad de personas consideradas “dependientes” (menores de 14 años y mayores de 65 años).

La caída de la natalidad pone por delante una oportunidad: durante ese periodo de tiempo que se estima entre 20 y 30 años, y que en Argentina podría durar hasta 2045, existe una mayor proporción de la población en condiciones de incrementar la producción, la productividad y el crecimiento económico, creando condiciones más propicias para el ahorro y la inversión.

La orientación de las políticas destinadas al fomento del desarrollo productivo durante este periodo, se convierten en esenciales para capitalizar el bono demográfico que tiende a desaparecer a medida que la baja natalidad genera el envejecimiento progresivo de la población. Allí surge quizá el aspecto más delicado en el abordaje de las consecuencias económicas de la baja de la natalidad.

6. Compensación económica. El gobernador de Catamarca anunció que el Ejecutivo provincial enviará a la Cámara de Diputados un proyecto de ley para fomentar la natalidad, ante la caída sostenida de los nacimientos en la provincia. Uno de los ejes centrales del proyecto será un incentivo económico: van a proponer durante cuatro años un monto especial de recurso anual para quienes tengan hijos. El primer mandatario advirtió que, de no revertirse esta tendencia, Catamarca podría enfrentar un balance negativo entre nacimientos y fallecidos en los próximos años: “para 2044, necesitaremos más hospitales y espacios para adultos mayores".

Algunas provincias enfrentan desafíos similares. Incluso no son propuestas originales ya que en otros países están implementando esquemas parecidos, caso Estonia que ofrece a las madres la licencia con sueldo completo de 85 semanas, Hungría 72 semanas y Bulgaria 65 semanas. Suecia, Noruega, Dinamarca, Islandia, y Portugal ofrecen políticas de apoyo a la familia que incluyen la duración del permiso parental con sueldo completo equivalente y los servicios de guardería para niños de entre 0 y 6 años. Japón es el único país que ofrece al menos seis meses de salario completo para los padres (aunque solo 1 de cada 20 padres utilizó una licencia remunerada en los últimos años).

UNICEF8 ofrece orientación sobre la forma en que los países pueden mejorar sus políticas favorables a la familia:

  • Proporcionar a los progenitores un permiso parental de al menos seis meses con go ce de sueldo en todo el país.
  • Permitir que todos los niños tengan acceso a guarderías de alta calidad, apropiadas para su edad, asequibles y accesibles, independientemente de las circunstancias familiares.
  • Garantizar una transición continua entre el final del permiso parental y el inicio del cuidado en una guardería asequible, de modo que los niños puedan seguir su desarrollo sin interrupciones.
  • Asegurar que las madres puedan amamantar a sus hijos antes y después de que regresen al trabajo, concediéndoles una licencia parental suficientemente larga y remunerada, pausas garantizadas en el trabajo y lugares seguros y apropiados para amamantarlos y extraer leche materna.

8 https://www.unicef.org/es/comunicados-prensa/suecia-noruega-islandia-estonia-portugal-primeros-puestos-politicas-favorables- familia#:~:text=Estonia%20ofrece%20a%20las%20madres,remunerad as%20para%20madres%20o%20padres

Notas

  1. En Nagoro (Japón) el ultimo nacimiento ocurrió hace 10 anos.

Texto extraído del informe adjunto. Los gráficos y el formato original están en el archivo PDF.

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