DÓLAR OFICIAL $1.540▼-0,3%DÓLAR BLUE $1.560▲+0,3%DÓLAR MEP $1.551,9▼-0,3%DÓLAR CCL $1.623,8▼-0,1%RIESGO PAÍS 655▲+19INFLACIÓN AGO 1,7%▼-0,4INFLACIÓN INTERANUAL 33,5%▼-0,3RESERVAS BCRA USD 46.092 M

Análisis económico · Argentina

Economía4.0

Blog de Economía del Lic. Ricardo Silvio Gallo

Opinión

Los predictores del consumo en tiempos de pandemia…

Por Lic. Ricardo Silvio Gallo ·

Informe de Aimé Painé del 30/09/20. Todo hace prever que el repunte será muy lento para el consumo. Incluso con el impulso por parte del Gobierno, con una inyección de ingresos de carácter transitorio, se impone un límite al rebote de la demanda. Eso se puede ver a nivel de la actividad económica, el EMAE que venía creciendo desde mayo con buen ritmo se ralentizó este julio en un 1,1% respecto de junio. Esto está directamente vinculado con el consumo, mientras no mejoren los salarios reales difícilmente la economía salga de la débil performance post pandemia. Ver el comentario en el link:

Informe completo

Descarga · PDF

El consumo privado representa el 75% del PBI por lo cual de no incentivarse ese componente de la demanda agregada la tan deseada recuperación va a demorar mucho más de lo pensado. El consumo es la variable que no termina de despegar, en parte porque los salarios están cayendo en términos reales y además el público no percibe que la situación puede mejorar en el mediano plazo.

El índice de “confianza del consumidor” (ítem 1 cuadro 1) que emite la UTDT revela con relativa rapidez el "humor" de los consumidores, que determinará las decisiones de compra a corto y mediano plazo, y por lo tanto la evolución de los indicadores macroeconómicos en los próximos trimestres. Si bien el acumulado i.a. aumentó en 7,4% (ver cuadro), en el mes de septiembre cayó -1,3% respecto mismo mes 2019, y -2,4% respecto el mes anterior, lo que estaría indicando que todavía existen dudas por parte de los consumidores respecto de la situación macroeconómica, En agosto con otro panorama el índice había pegado un salto superior al 8% respecto de Julio.

En la distribución territorial, la confianza del consumidor baja -14,0% en Capital Federal, sube 3,0% en el Gran Buenos Aires y baja -5,2% en el Interior del País, siempre respecto al mes anterior. En la distribución de ingresos, la confianza del consumidor baja -6,4% para los sectores de mayores ingresos y sube 2,6% para los de menores ingresos, también respecto al mes anterior. Curiosa situación que señala que los sectores mejor posicionados económicamente tienen una situación pesimista respecto del futuro en tanto que los más perjudicados se vuelven más optimistas.

El índice de consumo del ITE (Cuadro-Ítem 2) tiene un registro un poco más auspicioso respecto de la evolución del consumo. La variación del agosto i.a. es negativa de casi -7% y la acumulada también cae en un -12,8%, pero la variación respecto del mes anterior es apenas negativa en –0,5%. La estimación venía de 3 meses con crecimiento y no pudo sostener su nivel quizás como consecuencia de la extensión del aislamiento zonal en distintos puntos del país y la caída del salario real. Hacia adelante se espera un repunte muy tímido, de la mano de las ayudas del gobierno, la flexibilización de la cuarentena y la posibilidad de una vacuna efectiva, aunque no hay que esperar mucho de las mejoras salariales y del empleo, al menos por ahora.

Cuadro

PREDICTORES del CONSUMOFechaVariación mes anteriorVariación igual mes 2019Acum 2020 vs 2019
1 Confianza del Consumidor Nac ICC 1998=100sep-20-2,4%-1,3%7,4%
2 Índice de Consumo ITE 2004=100ago-20-0,5%-6,9%-12,8%
3 Desempleo Milesjun-2043241-0,1%
4 Índice de Salarios real total 2016=100Jul-20-0,1%-6,7%-3,8%
5 Remuneración promedio trabaj reg sector privado Mill$ 2015jun-20-0,8%-2,9%-1,7%
6 Vtas Tot de Supermercados Nac Vtas precios constjul-201,0%1,0%2,6%
7 Indicador Sintético de Servicios Públicos 2004=100jun-203,6%-14,1%-10,5%
8 Préstamos al consumo Mill $2015ago-202,4%-7,1%-7,1%
9 IVA DGI Mill $ 2015ago-2011,4%-18,5%-21,9%

Fuente: https://www.minhacienda.gob.ar/datos/ /http://itegaweb.org/indicadores//

Como dijimos al principio, no hay nada nuevo al decir que la recuperación del poder adquisitivo y el empleo son claves para que el consumo se expanda. Se puede observar en los ítem 3, 4 y 5 del cuadro (salarios, desempleo y remuneraciones) que en los 3 casos no hay señales claras de recuperación. La caída del indicador de salarios reales total (público y privado, formal e informal) en julio fue de -3,8%, acumulado i.a., -6,7% de julio 20 a julio 19, y -0,1% respecto mes anterior. Seguramente los meses agosto y septiembre no hayan ocurrido grandes cambios considerando que los convenios colectivos han tratado de salvar el empleo antes que recuperar los niveles de remuneraciones.

En cuanto a datos duros de consumo, como las ventas de supermercados (ítem 6), a valores constantes, en el acumulado hasta agosto, representan un aumento de 2,6%, y agosto 20 respecto mismo mes 2019 creció 1%, igual que agosto en relación al mes anterior. Los supermercados fueron operadores privilegiados ya que el mantenimiento de su apertura, por razones obvias, les permitió al menos mantener y hasta mejorar el nivel de sus negocios.

El Indicador sintético de los servicios públicos ISSP (ítem 7) registró en el acumulado una caída de -10,5% respecto al mismo periodo del año anterior, pero una mejora sobre el mes anterior de 3,6%. Este es un indicador de coyuntura que mide la evolución de un conjunto de servicios con periodicidad mensual. Se elaboran números índice que reflejan la evolución en términos de volumen físico para cada uno de los servicios: demanda de energía eléctrica, consumo de gas natural y agua entregada a la red, recolección de residuos, transporte de pasajeros, transporte de carga por ferrocarril y de aeronavegación comercial, peajes, servicio de correo y telefonía. Tiene componentes, como el caso del transporte, que ha sido muy afectado en el semestre.

Los préstamos al consumo (ítem 8), a valores constantes, si bien cayeron -7,1% en el acumulado, viene creciendo en agosto 2,4% respecto el mes anterior. Puede ser una buena señal de que el financiamiento puede entrar a funcionar como tracción del consumo privado teniendo en cuenta que se han agilizado varios sistemas de apoyo por parte del mismo BCRA. O también que esos créditos son complementos obligados de los salarios (en especial las tarjetas) ante su caída en términos reales.

Finalmente la recaudación IVA DGI (ítem 9), a valores constantes, creció en agosto 11,4% respecto del mes anterior, en un contexto donde la recaudación tributaria parece recuperarse de la mano de la relativa mejora del consumo en los últimos 3 meses.

Conclusión: Los próximos meses es esperable que el consumo muestre alguna mejora, contando con el aumento de flexibilización de la cuarentena en ciertas provincias y municipios, y con transferencias de gobierno nacional y provincial que podrían seguir atenuando la baja y mantener en equilibrio el mercado interno.

La apuesta del Gobierno es que el consumo en muchos casos financiado con ingresos públicos (transferencias y provisión de bienes públicos), sea el sostén de la demanda. Aun así, es posible que el consumo privado se vea contenido por la falta de vigor de los ingresos reales y las restricciones a la movilidad que se imponen en distintos momentos a las jurisdicciones.

Eso augura que el repunte será muy lento para el consumo. Incluso con el impulso por parte del Gobierno, con una inyección de ingresos de carácter transitorio, se impone un límite al rebote de la demanda. Eso se puede ver a nivel de la actividad económica, el EMAE que venía creciendo desde mayo con buen ritmo se ralentizó este julio en un 1,1% respecto de junio. Esto está directamente vinculado con el consumo, mientras no mejoren los salarios reales difícilmente la economía salga de la débil performance post pandemia.

Hay un conjunto formado por personal del sector público, asalariados informales, monotributistas, cuentapropistas, contratados, etc. que pasan por una situación muy compleja de falta de actualización de sus haberes, o directamente de desempleo, que no tendrán soluciones en el corto plazo. En el caso del sector público es muy evidente, el gobierno tiene que dar señales de contención del déficit fiscal y frente a la necesidad de movilizar la obra pública como factor de recuperación recurre al expediente de atrasar la actualización de los salarios del personal.

Es por eso que si en agosto se observa una mejora en los indicadores tanto de EMAE como de consumo, no será muy pronunciada sino medianamente acotada por las consecuencias de la pandemia o por necesidades macroeconómicas.

Texto extraído del informe adjunto. Los gráficos y el formato original están en el archivo PDF.

Comentarios

Todavía no hay comentarios.

Deje un comentario

Los comentarios se revisan antes de publicarse.