Informe de Juan Manuel Telechea (Cenital) del 10/06/20. Sin dudas el tema de esta semana es el proyecto de expropiación de la empresa Vicentín. Ya hay mucha –y buena– información circulando. En este caso el autor pone énfasis en una cuestión que parece sumamente importante para incorporar al marco de esta decisión, y que hasta ahora no está tan presente en los medios: la importancia estratégica de la empresa desde el punto de vista macroeconómico, y en particular, como una herramienta adicional para el manejo y la estabilización de la economía argentina. Ver el informe en el link:
Vicentin, ¿una salida por arriba al problema de la falta de dólares?
Informe completo
Descarga · PDFSin dudas el tema de esta semana es el proyecto de expropiación de la empresa Vicentín, así que vamos a arrancar con esto. Ya hay mucha –y buena– información circulando (sobre lo que hace la empresa, los motivos por los que quebró, las irregularidades del cuantioso préstamo que recibió por parte del Banco Nación durante la gestión de Cambiemos, con el agregado de esta empresa fue la principal aportante de fondos para la campaña presidencial de Macri en 2019, y por último las controversias acerca de la cuestión legal de aplicar la expropiación en lugar de proseguir con el concurso preventivo).
Así que me gustaría detenerme en una cuestión que me parece sumamente importante para incorporar al marco de esta decisión, y que por lo que vi hasta ahora no está tan presente en los medios: la importancia estratégica de la empresa desde el punto de vista macroeconómico, y en particular, como una herramienta adicional para el manejo y la estabilización de la economía argentina.
Desde hace ya varios años que el principal problema que enfrenta la economía es la escasez de divisas, algo que se manifiesta con las recurrentes devaluaciones del tipo de cambio (o sea, el valor del dólar sube porque hay más demanda que oferta).
Esas devaluaciones llevan a saltos en la inflación, que a su vez provocan la pérdida de nuestro poder de compra. Las empresas venden menos y eso desemboca en una recesión, aumento de la pobreza, el desempleo, etc. Por eso es que resulta tan importante para el Banco Central tratar de tener el tipo de cambio bajo control. Si lograra hacerlo por el tiempo suficiente, la inflación se iría reduciendo paulatinamente hasta lograr ser estabilizada en torno a valores acordes al resto de la región (si estás sacando cuentas acerca del tiempo que eso llevaría, te adelanto que estamos hablando de por lo menos un par de años).
¿Cómo se logra esto? La respuesta no es unívoca ni sencilla (si no, ya lo hubiésemos resuelto hace tiempo). El gran obstáculo que presenta la estabilización del tipo de cambio es que requiere mucho tiempo, y durante todo ese lapso pueden ir apareciendo problemas externos que metan presión al dólar –como por ejemplo una pandemia– o incluso que las propias medidas que se adopten terminen siendo contraproducentes; por ejemplo, el endeudamiento en moneda extranjera permite la estabilización del tipo de cambio (ya que deriva en un incremento significativo de la oferta de dólares), pero si esos dólares no se utilizan correctamente –como suele suceder– terminan provocando una devaluación.
Además, eso puede derivar en comportamientos especulativos por parte de las empresas y la población agravando el problema. Si por algún motivo creen que el tipo de cambio en el futuro se va a devaluar, la respuesta lógica sería comprar una mayor cantidad de dólares ahora (que están más baratos), ya sea para atesorarlos o incluso para venderlos luego más caros. Paradójicamente, al hacer esto están forzando una devaluación (porque se incrementa súbitamente la demanda de dólares), algo que en economía se conoce como “profecía autocumplida”.
Este tipo de comportamientos se pueden dar de manera involuntaria y generalizada (sobre todo en casos donde la mayoría crea que la devaluación es inminente), pero también puede suceder que algunos grandes jugadores del mercado –sabiendo estas cuestiones– busquen forzar la devaluación. En ambos casos, pero sobre todo en este último, el BCRA podría evitar la devaluación, aunque a costa de sacrificar parte de sus reservas internacionales (ya que debería salir a ofrecer dólares en el mercado para equiparar el incremento de la demanda).
Todo muy lindo, ¿pero todo esto qué tiene que ver con Vicentín? Es que, precisamente, la participación estatal en la empresa resulta clave por dos motivos:
https://www.cenital.com/vicentin-una-salida-por-arriba-al-problema-de-la-falta-de-dolares/
1) En primer lugar, el gobierno incorporaría una nueva fuente de divisas que puede servir como complemento del BCRA para asegurar la estabilidad del tipo de cambio en el mediano plazo. Para tener una idea, durante 2019 las exportaciones de bienes generaron un ingreso de divisas por USD 68.000 millones. De ese total, casi el 50% provino del sector oleaginoso y cerealero, donde Vicentin fue la sexta empresa que más exportó, con una participación del 9% (alrededor de USD 2.600 millones).
2) Sumado a eso, el gobierno pasaría a tener información de primera mano en uno de los rubros donde siempre se sospecha que existe este tipo de comportamientos especulativos, dada la capacidad de retener y no liquidar los dólares de las exportaciones. Por ejemplo, a pesar de la cosecha récord, en lo que va de 2020 la liquidación de dólares por parte del sector agropecuario es un 18% menor a la del año pasado y la más baja desde 2007.
Liquidación de divisas por granos y subproductos
Gráfico o imagen disponible en el informe en PDF.
Fuente: Agrofy News
En definitiva, una arista más para agregar a la siempre compleja discusión que trae aparejada este tipo de decisiones, que de todos modos ahora deberá someterse al debate en el Congreso.
Texto extraído del informe adjunto. Los gráficos y el formato original están en el archivo PDF.
Comentarios (3)
Muy Buen articulo y bien fundamentado. El manejo del negocio de la exportación de granos está fuertemente ligado al tipo de cambio; otra cosa es lo que se refiere al método elegido para lograr este objetivo que, sin duda, denota una política intervencionista en el mercado de comercio exterior
Hola Ricardo:
Con respecto a este artículo, creo que el autor no lo explicó bien la escasez de dólares.
Cuando la economía no está en estado de excepción: La devaluación ocurre porque: a) el gobierno de turno deja atrasar el tipo de cambio para que exista mayor consumo y ello tiene como efecto menores exportaciones. Si se exporta menos y se consume/importa más, llega la Restricción externa. Se devalúa y comienza el ciclo “Stop and go”. b) Cuanto el TC quedó atrasado respecto de la inflación; se devalúa y el IPC pega otro salto adicional. c) cuando el precio de los commodities está bajo también se suele devaluar. Etcétera
Solo quiero dejar de manifiesto la estrecha relación que existe entre le Tipo de Cambio y el Salario y que el autor no menciona ni siquiera al pasar.
Espero compartas.
Un brazo grande
Héctor
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El autor menciona que “el valor del dólar sube porque hay más demanda que oferta”. Puede haber más demanda porque hay atrasos del TC o porque no hay suficientes exportaciones o pocas importaciones (como ahora). Es cierto que hay que calibrar la evolución de los salarios y el TC porque cuando se desfasa el salario tarde en algún momento el sector externo entra en crisis y hay que devaluar de nuevo. Pero muchas veces eso puede suceder por una mala cosecha o una caída de la demanda externa (menos exportaciones) o una caída de la actividad económica (como ahora). Quizás el autor tendría que haber profundizado más de “porque sucede la escasez de divisas”, en eso vos tenés razón. Abrazo