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Análisis económico · Argentina

Economía4.0

Blog de Economía del Lic. Ricardo Silvio Gallo

Opinión

La madre de todas las batallas

Por Lic. Ricardo Silvio Gallo ·

Informe de Stieg Larsson – 01/10/19. La información que trasciende acerca del plan económico del sector de AF pone su eje en el salto exportador que tiene que dar el país para conseguir las divisas que demandan los sectores que requerirán más importaciones, en caso de lograr crecimiento económico. Hay distintas estimaciones acerca de cuanto debería ser el incremento de esas exportaciones para hacer sustentable ese crecimiento. En la nota adjunta se hace referencia a las distintas posibilidades y su vínculo con la situación actual del sector externo.

Leer la nota entrando al siguiente link: 112 madre de todas las batallas

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La información que trasciende acerca del plan económico del sector de AF pone su eje en el salto exportador que tiene que dar el país para conseguir las divisas que demandan los sectores que requerirán más importaciones, en caso de lograr crecimiento económico. Téngase en cuenta que por cada punto que crece el PBI, crecen 3% las importaciones.

Actualmente el perfil del país está representado, sintéticamente, por una estructura productiva que contiene un sector exportador de agro alimentos con costos competitivos a nivel internacional y paralelamente un sector industrial semi-desarrollado, que carece de costos competitivos a nivel internacional pero con un componente de tecnología e insumos importados muy importante.

Por eso se apunta a duplicar las exportaciones en a lo sumo en 5 años sobre el eje de la industria de hidrocarburos no convencionales, la minería, la agroindustria, el gas con valor agregado, y las capacidades científicas y tecnológicas, y al mismo tiempo manteniendo un TC real lo más alto posible.

Todo lo anterior un reconocimiento de que la economía puede crecer hasta donde permitan las exportaciones (más la sustitución de importaciones cuando existe) de donde se sacan los dólares para pagar las importaciones y el costo del endeudamiento. De esa manera evitar la repetición de fuertes ciclos en los niveles de actividad y crecimiento seguidos por severas crisis financieras (escasez de divisas para los pagos de deudas externas) o de balanza comercial (importaciones que exceden a las exportaciones).

Esta periodicidad de los ciclos fueron denominados en la literatura económica como restricción externa, asociados con grandes saltos en el tipo de cambio nominal (TCN) y real (TCR), y fuertes redistribuciones de ingresos como consecuencia de la variación de los salarios reales, y por ende de los niveles de producto y empleo.

Vamos a medir en los párrafos siguientes la evolución que han tenido las exportaciones e importaciones de bienes y servicios en los últimos años para estimar el esfuerzo que deberá realizarse para evitar, en caso de crecimiento, una crisis del sector externo.

Balanza de bienes y servicios

¿Cuáles son los antecedentes inmediatos de la restricción externa? Durante la “década ganada”, la economía creció en forma sostenida durante varios años. En el periodo 2004/15 la economía creció 65% entre puntas, en los primeros 4 años el crecimiento fue de 8,8% anual promedio, bajando al 4% en el periodo siguiente.

En consecuencia como producto de ese crecimiento, la actividad económica requirió de un incremento proporcional de las importaciones (ver gráfico siguiente -línea roja- como pasan de US$29.000 M en 2004 hasta US$88.500 M en 2011, un 210%). En tanto que las exportaciones crecieron pero en menor proporción (ver gráfico siguiente –línea azul-como pasan de casi US$40.000 en 2004 M hasta US$97.500 en 2011, un 143%).

A partir de 2011 empiezan a caer las exportaciones como consecuencia de un TC real atrasado, y otros factores, afectadas además por el crecimiento del salario real (en 2011 fue de US$1.131 y en 2015 llegó a US$1.514, cayendo a US$912 en Mayo 19). En el año 2015 se inicia una lenta recuperación de las exportaciones hasta el 2019 (sobre todo los dos últimos años producto de las devaluaciones ocurridas y como consecuencia de la caída del salario real).

En el país, por su heterogeneidad estructural, las importaciones siempre se expanden a una tasa mayor que las exportaciones, que no crecen en la misma proporción, y por lo tanto cuando mejora la actividad el superávit de la balanza comercial (exportaciones menos importaciones) progresivamente se va achicando. En el 2004 el superávit fue de US$10.800 M y en el 2011 de US$9.000 M. En el 2013 fue prácticamente equilibrado (ver gráfico-intersección líneas rojas y azul) y en el 2015 apareció fuerte el déficit que se extiende hasta el 2018.

Llega un momento que no se puede financiar todos los pagos que el país debe hacer en dólares (servicios de la deuda, turismo al exterior, ahorros en moneda extranjera, pagos de dividendos, etc.).

A partir de ese nivel se empiezan a reducir las reservas internacionales del BCRA, que es un síntoma del inicio del problema mayor: devaluación que reduce importaciones (se encarecen por estar todas dolarizadas) y al mismo tiempo se reduce el salario real (con sus consecuencias sobre la demanda agregada). Este es el proceso que se inició con las devaluaciones del abril 2018 y agosto 2019 y seguramente concluirá este año con

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superávit de balanza de bienes y servicios (más que nada por el desplome de las importaciones).

Ese combo sacrifica el crecimiento de la actividad, de manera de reconstruir el superávit de balanza comercial que permita afrontar los pagos externos de la economía

Gráfico o imagen disponible en el informe en PDF.

Fuente: https://www.minhacienda.gob.ar/datos/ y https://www.indec.gob.ar/indec/web/Nivel4-Tema-3-2-40 2

En un reciente informe del CIPPEC se estima que partiendo de un total de exportaciones de alrededor de US$80.000 millones para 2019, para lograr cierto equilibrio de la balanza de pagos en 2023 exigiría un aumento de las exportaciones en torno a los US$25.000 millones en los próximos cuatro años, estimando que las importaciones, hoy deprimidas, crecerían 9% anual si la economía avanza 3% cada año.

También algunos referentes económicos del candidato AF proponen un nuevo perfil exportador para el país que permitirá superar la restricción externa de manera genuina apelando a varios rubros como Vaca Muerta que aportaría US$35.000 M, minería US$10.000 M, industria y servicios US$ 10.000 M y agroindustria otros US$ 15.000 M, lo que hace una suma de US$70.000 M en un período de 4 o 5 años.

Ambas propuestas difíciles de creer. Si las exportaciones de bienes y servicios aumentaron US$5.751 entre 2018 y 2015, o sea US$/año 1.437 M, no tiene mucho sustento pensar que pueden aumentar a un ritmo de US$/año 6.250 M (Cippec) o US$/año 14.000 según otros. Para eso sería necesaria una fina coordinación de la

Gráfico o imagen disponible en el informe en PDF.

política monetaria y fiscal, además de un ajuste salarial y del TC real que requeriría de un

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amplio consenso institucional .

Exportaciones / Importaciones de bienes

A continuación medimos la trayectoria de las “cantidades” exportadas e importadas, independientemente de sus respectivos precios. El crecimiento real debe medirse de esa manera, ya que si analizáramos las variables en valor (precios por cantidades) no podemos afirmar si el crecimiento obedece a cambios en los precios o las cantidades propiamente dichas (que son las que nos interesan).

El volumen de exportaciones (línea azul) es un indicador clave para medir el progreso de un país y de una política económica. En el caso de Argentina hace 15 años que no solamente no crece sino que por el contrario tiene una leve tendencia a la disminución, lo que señala el escaso dinamismo del sector exportador.

Por el contrario, el volumen de importaciones (línea roja) ofrece una manifiesta tendencia al crecimiento, con algunas excepciones como desde el 2011 hasta 2019 coincidente con la reducción del crecimiento económico.

Esta es una demostración del drama argentino que nos permite ser pesimista frente a las propuestas que aparecen para expandir las exportaciones con el objeto de neutralizar la restricción externa. El gráfico a continuación es una “foto” de la trayectoria de ambas series desde el año 2004.

Gráfico o imagen disponible en el informe en PDF.

Fuente: https://www.minhacienda.gob.ar/datos/

A 16 años vista de la mega devaluación del año 2002 las exportaciones aumentaron en “cantidad” 17%. Una lágrima.

Respecto de las importaciones, en igual período las mismas aumentaron (solo en cantidades): 440%. Ambos valores que demuestran gráficamente el conflicto que siempre se presenta “entre las demandas materiales de la sociedad y la capacidad productiva de la economía”.

Conclusión

A partir del próximo gobierno recomendamos seguir periódicamente la evolución de los indicadores de exportaciones e importaciones de bienes y servicios, además de las variables de TC y salario real, que ofrecerán un panorama de cómo se libra la “madre de todas las batallas” para salir de la restricción externa y abordar un sendero de crecimiento sostenido.

Gráfico o imagen disponible en el informe en PDF.

Texto extraído del informe adjunto. Los gráficos y el formato original están en el archivo PDF.

Comentarios (1)

Antonio Vidal

Garcías Ricardo, muy bueno. Saludos.

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